“La vida es una oportunidad, benefíciate de ella. La vida es belleza, admírala. La vida es un sueño, alcánzalo. La vida es un desafío, enfréntalo, La vida es un juego, juégalo” Madre Teresa

Mientras escribimos estas palabras es Agosto en Almería y seguimos vivas. Y es que el verano aquí está siendo especialmente caluroso y húmedo, lo que no nos ha frenado a la hora de seguir trabajando en nuevos proyectos y planes, que ya os iremos contando cuando llegue el momento.

El calor, nos obliga a trabajar en periodos del día muy determinados, y haciendo un repaso de las sesiones vividas durante lo que llevamos de verano, nos ha hecho pensar en la importancia del coaching con caballos en relación con la autoestima; ese faro que parece que nos guía hacía la felicidad…

Hoy en día es ya bien sabido que la naturaleza y el aire libre son ingredientes importantes en la mejora de la autoestima (http://elpais.com/elpais/2014/07/31/buenavida/1406806003_260866.html)

Venimos constatando que el desarrollo de actividades junto a los caballos, ayudan de una manera rápida y con claridad sorprendente,  en la creación de  consciencia sobre el trato que nos damos a nosotros mismos, sobre nuestra propia comunicación interior,  la confianza en nuestra capacidad de aprender, de tomar decisiones, hacer elecciones adecuadas, afrontar el cambio.

 

la foto (32)

En las sesiones de coaching con caballos, al tratarse de un método de aprendizaje experiencial, ponemos en marcha todas estas facetas del amor propio sin apenas darnos cuenta. En ocasiones este viaje al interior de nosotros mismos, da vértigo, porque salir de la zona de confort, remueve miedos o inseguridades que nos hacen sentir incómodos, pero el resultado final es una sensación de logro, de valía y satisfacción que conseguimos llevarnos incorporado para nuestra vida diaria, y que se traduce en aumento de bienestar personal, laboral y social.

La autoestima tiene dos componentes relacionados entre sí:

–          La sensación de confianza frente a los desafíos de la vida: la eficacia personal. En Equiessens las actividades que te proponemos desarrollar, son una metáfora de esos desafíos, por lo que te conviertes en testigo directo y consciente de tu propia eficacia y compruebas que tu capacidad de aprendizaje es infinita, sólo se trata de retarla.

–          La sensación de considerarse merecedor de la felicidad: el respeto a uno mismo. El trabajo que desarrollamos con caballos nos coloca en un nivel de respeto del animal y del entorno, de afinar la sutileza de movimientos que hablan de él /ellos y generan entendimiento. Se trata de un animal grande, que en ocasiones es desconocido para muchos, y esto activa en uno mismo eso de lo que hablaba El Principito: Mirar en lo invisible, donde se encuentra lo esencial. El  respeto y entendimiento de lo que nos hace únicos es una bella metáfora del trato que podemos elegir darnos a nosotros mismos para sentir felicidad con nuestro amor propio.

 

IMG_5228

Los caballos nos ayudan a aprender a cuidarnos, mimarnos, dotar de claridad nuestros objetivos, ser asertivos… Todos ellos, ingredientes importantes para nuestro crecimiento personal.

 

2014-04-19 11.49.32 (2)