Actualizando equiessens

Esta entrada de blog quiere recoger algunas de las sesiones de coaching con caballos de las personas que han pasado por Equiessens, quiénes amablemente ha querido compartir su testimonio, con el ánimo de hacer llegar este trabajo tan bonito a todos los que lo leáis.

Cuándo preguntáis por cómo es este trabajo, resulta difícil de explicar porque es algo que va directo a la emoción y se queda impregnado en la piel, en las pupilas, en el corazón… por eso es  tan difícil de explicar con palabras.

Estas experiencias en forma de testimonio ayudarán a entenderlo

Marta Arteaga

– ¿Qué fuisteis a trabajar, cuál era el desafío? 

Ver los aspectos y cualidades de mi luz interior.

– ¿Por qué elegiste el coaching asistido con caballos ? 

Es algo que intuí. No buscaba ningún resultado concreto, simplemente vivir una experiencia. Sabía que los caballos me iban a enseñar aspectos importantes de mi misma dada la majestuosidad, belleza y presencia de estos animales a los que adoro desde niña.

– ¿Cuál ha sido la evolución? 

Muy enriquecedora, meses después de la sesión aún vienen a mi cabeza recuerdos de la vivencia y puedo sentir la experiencia transformadora que viví.

– ¿Cuáles han sido los resultados?

Una experiencia bellísima, pude ver con total claridad mi luz interior. Los caballos representaron los aspectos que yo necesitaba ver de mi interior. Con mucho cuidado y profesionalidad Eva, Susana y los caballos, generaron un entorno mágico en el que pude reconocerme; encontré en mi sensibilidad mi fuerza y sentí la plena confianza y la alegría de ser quien soy.

– ¿Has intentado resolver el problema o potenciar las habilidades con otro tipo de técnicas que no sea el coaching con caballos?

Sí, en mi caso trabajo como artista y terapeuta artística, así que conozco y aplico en mi día a día diversidad de técnicas para potenciar las habilidades.

¿Qué aportó a la solución del desafío el coaching con caballos que las otras técnicas no te dieron? 

Lo que los caballos muestran es rotundo: puedes verte a ti misma en un animal de 800 kilos, se convierte en un recuerdo para toda la vida. Son animales maestros que se ponen al servicio de que puedas observar lo que necesitas aprender de ti a través de la interacción entre ellos y con ellos. Para personas sensibles como es mi caso es perfecto trabajar con ellos pues ellos habitan en el perfecto equilibrio entre fuerza y sensibilidad. Siempre aprendo de los animales la sencillez de la vida.

¿Cómo conociste esta disciplina?

A través de una amiga y de su página web http://www.equiessens.com

Carmen Crespo 

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– ¿Qué fuisteis a trabajar, cuál era el desafío? 

Como buscadora incansable, espíritu intrépido, aventurero y en constante evolución personal; fui en búsqueda de vivir una experiencia para saber cómo afrontar situaciones con una figura de autoridad haciendo valer mi punto de vista. En definitiva, trabajar mi asertividad ante situaciones en las que sentía impotencia. Necesitaba encontrar dentro de mí la esencia pura de mi poder masculino.

– ¿Por qué elegiste el coaching asistido con caballos para resolverlo?

Me encanta que las sesiones sean fuera de un despacho, en la naturaleza pues allí salen siempre cosas potentes y los caballos al  inspirarme respeto, bravura, independencia quería demostrarme a mi misma que podía interactuar con esas cualidades desde mi lugar como mujer y ser humano.

– ¿Cuál ha sido la evolución?

Cada persona aprende e incorpora lo aprendido de manera diferente. En mi caso, lo que percibo con los sentidos se graba al rojo vivo en mi interior y cada vez que me encuentro con situaciones importantes para mi; me acuerdo de las sensaciones de esa sesión y ello me tranquiliza y da fuerzas

– ¿ Cuáles han sido los resultados?

Como cliente y también como Coach puedo decir que me hizo darme cuenta de una forma muy divertida y distendida de aspectos internos muy potentes y sutiles dentro de mi y que ahora salen más fácilmente por estar grabados con la emoción del encuentro en la sesión de coaching con caballos.

– ¿Has intentado resolver el problema o potenciar las habilidades  con otro tipo de técnicas que no sea el coaching con caballos?

Si lo he hecho y ¿quién no?. Para mi todo suma y el resultado de mis elecciones hacen que pueda afrontar mejor situaciones incómodas. Y sin duda alguna, la elección de las sesiones de Coaching con Caballos ha sido un PLUS y que recomiendo de corazón y hacerlo con Eva del Olmo hace que fluyan las cosas.

– ¿Qué aportó a la solución del desafío el coaching  con caballos que las otras técnicas no te dieron?

Como he dicho en alguna respuesta lo que más destaco y me aportó fue cómo se graban en el cerebro las sensaciones que tiene el cuerpo a las respuestas que dan los caballos y cómo de forma mágica; aunque sé como coach que ello es fruto de la calidad del coach, de su confianza en el cliente y en el proceso, uno da respuesta a preguntas que hacen “Click” y cambias por completo de perspectiva produciéndose una pequeña y vital transformación en el interior. 

¿Cómo conociste esta disciplina?

Tuve la ocasión de formarme en la misma escuela de coaching que Eva de Olmo; Success Unlimited Network, y la confianza que ella me inspira, su respeto por el espacio del cliente y el enfoque de su coaching con animales y naturaleza fueron ingredientes que me motivaron a probar y sin duda, aportaron un aprendizaje más en mi camino. 

Eva Martinez

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¿Qué fuisteis a trabajar, cuál era el desafío?

1- El gran esfuerzo que me suponía ponerme en marcha al despertar por las mañanas.

2- Mayor comprensión y posible solución para un problema surgido en una relación profesional dentro de un equipo de trabajo.

¿Por qué elegiste el coaching asistido con caballos para resolverlo?

Porque era una herramienta de coaching novedosa para mí y las novedades me fascinan.

¿Cuál ha sido la evolución?

1- Mayor conciencia por las mañanas en relación con el tema y recordar los pasos a seguir para solucionarlo.

2- Mayor conciencia del funcionamiento del equipo

¿ Cuáles han sido los resultados?

1- Aceptación de cómo soy, de cuáles son mis ritmos, y de respetarlos antes que luchar contra ellos.

2- Aceptación de la situación y cambio de estrategias a seguir.

¿Has intentado resolver el problema o potenciar las habilidades  con otro tipo de técnicas que no sea el coaching con caballos?

Hace muchos años supongo que fue tema de terapia psicológica y hace menos tiempo a través del coaching sin caballos.

¿Qué aportó a la solución del desafío el coaching con caballos que las otras técnicas no te dieron?

Una sensación física de estar en la solución, una visión más clara de la circunstancia, una manera de testar a través del caballo dónde tengo puesta mi energía y la maravillosa posibilidad de verme en el caballo a mí misma, de verme reflejada en él.

¿Cómo conociste esta disciplina?

A través de una compañera coach.

Christian Lamm.

Experiencia para Sofía 

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– ¿Qué fuisteis a trabajar, cuál era el desafío?

Hemos ido a trabajar, esencialmente, las superación de miedos y gestión de autoconfianza de una de mis hijas que en aquel entonces tenía 11  y que padece un TGD (trastorno generalizado del desarrollo no especificado). Este trastorno hace que los que los que lo padezcan tengan varias dificultades en el área de la motricidad fina, el razonamiento abstracto y la comunicación (les cuesta la “sintonía fina” en la interacción social). También son hipersensibles.

– ¿Por qué eligió el coaching asistido con caballos para resolverlo?

En primer lugar, porque  las personas con TGD, siendo hipersensibles, tienen una gran habilidad para empatizar y comunicarse con animales.

En segundo lugar, porque considero que la utilización de vehículos de comunicación que complementen la palabra (en este caso los caballos) hacen que los aprendizajes sean mucho más eficaces, ya que permiten sobrepasar las barreras de lo meramente cognitivo. Dicho de otra manera: el conocimiento entra por otro lugar (inconsciente) que no tiene los filtros del aprendizaje consciente.

– ¿Cuál ha sido la evolución?

Ha sido interesante ver como comenzó las dinámicas con miedo y vergüenza y terminó muy suelta y segura de todo lo que hacía.

– ¿ Cuáles han sido los resultados?

Es difícil medir todos los resultados en este tipo de dinámicas, ya que no se cuenta con parámetros para comparar. Pero ha habido una mejoría inmediata y clara en la autoconfianza, que se ha sostenido en el tiempo. También mi hija lo ha percibido como muy útil y cada tanto nos “recuerda” que deberíamos volver “donde los caballos”.

– ¿Has intentado resolver el problema o potenciar las habilidades con otro tipo de técnicas que no sea el coaching con caballos?

Por supuesto. Mi hija ha hecho terapias psicoanalíticas y cognitivo conductuales.

– ¿Qué aportó el coaching  con caballos que las otras técnicas no lograron?

Diría que la relación entre “tiempo de intervención” y “resultados del coaching con caballos” ha sido mucho más eficaz. Tenemos la impresión que la terapia psicoanalítica no ha aportado nada; la terapia cognitivo conductual sí ha aportado algo pero nos ha tomado mucho más tiempo poder empezar a ver resultados.  Y también quiero destacar que mi hija ha asistido a las terapias psicológicas con más o menos desgano, mientras que el coaching con caballos le apasionó.

Posiblemente la diferencia radique en que esta modalidad de coaching con caballos no dice a las personas lo que tienen que hacer sino que permite que ellas mismas se den cuenta de lo que no funciona bien y las oportunidades de cambio que se presentan. Y, quizás lo más importante, que tienen el poder para cambiar. Como he escrito más arriba, el cambio más inmediato de mi hija ha sido un aumento de confianza en si misma y en su capacidad para superar sus problemas.   

– ¿Cómo conociste esta disciplina?

Conocí a través de mi profesión a  Eva del Olmo, la coach del equipo, quien me comentó el trabajo que estaba haciendo.

Experiencia para la familia.

qué hacemos

​​– ¿Qué fuisteis a trabajar, cuál era el desafío?

Hemos ido a trabajar la superación de miedos y gestión de autoconfianza de una de mis hijas que en aquel entonces tenía 11  y que padece un TGD (trastorno generalizado del desarrollo no especificado). Pero, ya que estábamos, aprovechamos para hacer también un coaching de nuestro grupo familiar (madre, padre y tres hijas de entre 9 y 11 años)

– ¿Por qué eligió el coaching asistido con caballos para resolverlo?

Porque considero que la utilización de vehículos de comunicación que complementen la palabra (en este caso los caballos) hacen que los aprendizajes sean mucho más eficaces, ya que permiten sobrepasar las barreras de lo meramente cognitivo. Dicho de otra manera: el conocimiento entra por otro lugar (inconsciente) que no tiene los filtros del aprendizaje consciente.

– ¿Cuál ha sido la evolución?

Ha sido interesante ver cómo a través de la realización de dinámicas con caballos, sin que nadie dijera nada, nosotros mismos nos dábamos cuenta de algunas dificultades de comunicación e interacción que tenemos. Y, en consecuencia, en las siguientes dinámicas nos esforzábamos para que esto mejore. Otra vez, sin que nadie nos dijera que teníamos que hacer algo para mejorar (ni mucho menos qué es lo que había que hacer).

– ¿ Cuáles han sido los resultados?

Tomar mayor conciencia de algunos problemas y ver también cuáles son los caminos para resolverlos. E, indirectamente, mayor cohesión del grupo familiar.

– ¿Has intentado resolver el problema o potenciar las habilidades que tenías mermadas con otro tipo de técnicas que no sea el coaching con caballos?

En algún momento hemos hecho unas sesiones con psicólogos cognitivo conductuales, más que nada motivadas por las necesidades de mi hija con TGD, pero con la idea de generar cambios en todo el grupo familiar.

– ¿Qué aportó a la solución del conflicto el coaching  con caballos que las otras técnicas no lograron?

Un aprendizaje vivencial, que ha sido más rápido y que nos ha calado más hondo que la intervención psicológica. Una cosa es relatar los problemas y que un psicólogo te de algunos consejos que puedes compartir o no, y otra muy distinta es que todo el grupo experimente los problemas “in situ” y que también vea “in situ” que cuenta con los recursos para resolverlos.

Y no es un tema menor que esta dinámica sea muy entretenida (infinitamente más que ir a la consulta de un psicólogo).