Moeppi otro Unicornio, ya no está físicamente con nosotros.

Moopy era el peluche de Equiessens y ha muerto. Él no era un burrito, era un pony islandés, pero el poema de Juan Ramón Jiménez nos conecta tanto con él…

“Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera,

que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los

espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos

de cristal negros.

Lo dejo suelto y se va al prado y acaricia tibiamente con su

hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y

gualdas… Lo llamo dulcemente: “¿ Platero ?” y viene a mí con un

trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo

ideal…

Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas, mandarinas, las

uvas moscateles, todas de ámbar, los higos morados, con su

cristalina gotita de miel…”

A él, como a Platero le gustaba la fruta y los algarrobos eran su debilidad. Su piel de ámbar hacía reflejos pelirrojos con la luz de este sol de Almería. Si nos paramos a pensarlo, Moeppi representaba la esencia de nuestro trabajo. Era dulce, y firme y sabía exactamente lo que quería. Equilibrio puro. Cuando entraba la época de calor Moeppi era llevado a Alemania, porque su sistema respiratorio estaba debilitado y el calor le hacía pasarlo mal. Allí murió junto a su dueña y entregada cuidadora Christiane Gohl.

Le echamos tanto de menos! Él nos ha enseñado mucho,entre otras cosas era especial con los niños y esa combinación de ternura y firmeza en si mismo, era un espejo en el que mirarse.

Taller Clown-40

Hacer este trabajo con caballos es bellísimo y a veces muy duro también. Moeppi tuvo la suerte de tener una vida feliz, pero a Equiessens vienen caballos rescatados que no suelen tener otras oportunidades, es decir vienen a retirarse y pasan con nosotras su última etapa de vida y aunque sabemos que aquí morirán, las despedidas son difíciles, todo un reto de vida y muerte.

Deseamos con fuerza que nos sigas acompañando Moeppi  ahora como unicornio, transformado en criatura Sagrada que aparece  en el paraíso. Se habla del jardín del unicornio como Jardín del Edén y ahí deseamos que te encuentres, y que cuando perdamos el rumbo, tal y como los unicornios hacen,  porque son amigos desde siempre del hombre, traspases la puerta dimensional y te comuniques con nosotras, para seguir ofrenciéndonos tu apoyo, sabemos que ya no será en  forma de actos, sino como manifestación de lo que tu como unicornio representas: Estado de Pureza.

Dicen los relatos antiguos que el unicornio sólo se aparece a los niños y a las doncellas, aquellos abiertos a identificar su pureza, recordándoles su esencia, y esa es justo la misión de Equiessens, de modo que por favor Moeppi,  camina a nuestro lado, pues toda entrega comienza con la pureza y tenemos un largo viaje por delante.  Ya nos has susurrado que como unicornio que eres, sólo nos permitirás subir a tu lomo si somos capaces de “calmar los mares y serenar la tormenta”

Tu cuerno indestructible en forma de sabiduría aquí queda con nosotras.

ETERNAMENTE AGRADECIDAS Moeppi

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