Durante este mes de agosto hemos tenido la suerte de trabajar con niños que actualmente han sido etiquetados como «niños con dificultades en el aprendizaje»,  ese, a veces, saco sin fondo que no sabemos bien a qué en concreto responde.

A través de las dinámicas, juegos, ejercicios con los caballos, unas veces en solitario otras en familia hemos observado la plena atención, aprendizaje y desarrollo de sus habilidades. Los padres también se han visto sorprendidos al comprobar que la capacitación de estos niños ha aumentado, su sonrisa constante era un regalo.

¿Qué hacéis? nos preguntaban. Es sencillo, les respondíamos. Nos interesamos en descubrir de corazón a la persona que tenemos en frente y centramos la atención en reforzar las habilidades, porque sólo ellas pasan a ser las protagonistas (somos conscientes de que las debilidades y su mejora ya están muy presentes durante su día a día) La relación con la naturaleza y la “magía” del vínculo y relación con los caballos, crean el espacio de reflexión y creatividad perfecto, un contexto ideal para todo este desarrollo personal y familiar.

Video original de RSA